Descripción

Jordi Jordana es un secretario judicial, alcalde y abogado de Andorra que fundó el despacho «Jordi Jordana Advocats». Su carrera profesional empezó mientras estudiaba Derecho en la Universidad Central de Barcelona, ​​cuando le ofrecieron el cargo de secretario judicial del Tribunal de Corts y el Juzgado de Apelaciones. Ocupó este cargo durante cinco años, trabajando con destacados juristas franceses.

Más tarde, fue nombrado alcalde de Canillo, una responsabilidad que asumió con sólo veintiséis años. Durante este período, se enfrentó a cuestiones judiciales difíciles y tomó decisiones que afectaban a las vidas de las personas. Posteriormente, fue el primer presidente de la Alcaldía, donde gestionó la transición hacia el nuevo sistema judicial después de la Constitución de Andorra.

Después de dejar la justicia, Jordana decidió convertirse en abogado y fundó su propio despacho. Como abogado, destaca por su seriedad y prudencia. Aborda casos civiles, mercantiles, penales y administrativos. También tuvo una breve carrera política como cónsul y consejero general, pero optó por centrarse en la práctica legal.

Jordana defiende la importancia de la profesión de abogado y rechaza la imagen estereotipada de abogados como embaucadores. Subraya la labor social importante que realizan y cómo la crisis financiera ha afectado a los abogados, aumentando su carga de trabajo. Sin embargo, ve un futuro positivo para la profesión e insta a los nuevos abogados a adquirir más conocimientos y ampliar su práctica a nuevos ámbitos del derecho, como la fiscalidad y los acuerdos internacionales, con la apertura económica del país.

Su reportaje en el libro Advocats d'Andorra