Descripción

Isaac y Sofía, matrimonio y socios en un despacho de abogados en Andorra, han creado una dinámica única en su relación personal y profesional. Con inicios influenciados por miembros de la familia, decidieron unirse para crear su bufete, consolidándose como referencia en el Principado.

Trabajando en áreas distintas del Derecho, han establecido una tipología específica de clientes. Pese a las agendas apretadas, aseguran que su colaboración no ha afectado a la vida familiar. La implicación política de Sofía, como consejera general, no ha perjudicado al bufete, ya que saben separar sus actividades profesionales y políticas.

Con una clara sensibilidad social y compromiso con el futuro de Andorra, ven a su país como prometedor y singular. Respecto a la profesión de abogado, consideran que los profesionales del derecho en Andorra tienen un amplio campo de acción, especialmente con el desarrollo normativo y las nuevas oportunidades profesionales.

Coinciden en la necesidad de agilizar la justicia con el arbitraje y uso de tecnologías informáticas. Sus familias y sus hijos ocupan un lugar especial, y aunque están abiertos a la sucesión del despacho por parte de sus hijos, destacan que dedicarse a esta profesión requiere una entrega total.

Su reportaje en el libro Advocats d'Andorra